serie agua
serie inmigrantes
serie mujeres
serie papelones

Fue a partir del arte textil que comenzó mi interés por la realización de obras de arte. Había adquirido conocimientos de distintas técnicas de telar, fajas indígenas, costuras, tejidos varios y cestería botánica y con todas ellas comencé las primeras creaciones y experimentaciones. En el año 2001 conocí de la mano del maestro Ricardo Crivelli el arte de trabajar el papel reciclado y la posibilidad de crear los soportes y colores a partir de un elemento de tan fácil acceso como lo es el papel que descartamos por algún motivo. Trascendiendo lo meramente “artesanal” uní los conocimientos textiles a los del papel creando una mixtura de ambos en pos de lo que deseaba transmitir. Las motivaciones a la hora de crear fueron cambiando en estos años pero lo que sí perdura es la necesidad de una conexión afectiva con el tema. Surgieron así obras denominadas “homenajes” a diferentes personas, lugares o situaciones, también una fuerte inspiración en la iconografía precolombina como forma de rendir homenaje a nuestro pasado autóctono. Otras veces un objeto o material encontrado es lo que sirve como generador sobre el cual se arma toda la obra. En el último tiempo la incorporación de la “escritura”(palabras sueltas, frases) para aclarar, reforzar o rememorar como en el caso de la obra “Juego de Niños” y los trozos de canciones infantiles que en ella aparecen. La mayoría de las veces respeto el color de los materiales que encuentro, otras lo tiño. Pero fundamentalmente me interesa jugar con las texturas obtenidas a partir de altos y bajos relieves y de la incorporación de variados elementos de la naturaleza. Secundariamente pero no menos importante se esconde el concepto de “ayudar a generar conciencia sobre el desequilibrio ecológico y el derroche de papeles y basura que producimos”. No quiero dejar de mencionar que en realidad otras “partes” de este “todo” del que hablo las aportaron mis padres y mi abuela materna. Me refiero a la trasmisión de conocimientos artesanales como el coser, tejer, bordar, dibujar, encuadernar, etc. Ellos supieron inculcarme la idea que si algo me interesaba lo suficiente como para “tenerlo” lo mejor era “hacérmelo yo misma” y es así que aprendí de ellos la base de lo que soy como artista. Siento que toda mi habilidad proviene de ese sentido artesanal y de esfuerzo propio que me enseñaron ellos. A los cuales les estaré eternamente agradecida. Como así también el haber sido una “niña” muy estimulada con respecto a lo que podríamos llamar “cultural” (música clásica y de la otra, teatro de todo tipo :Colón, San Martín, Cervantes, etc, Museos varios, María Elena Walsh, Ferias del Libro, y un innumerable etc, etc, etc. Es así como todas estas “partes” van armando el “todo” que da como resultado lo que hago…lo que soy. Finalmente el “todo” no estaría completo sin agregar que a esta faceta artística de mi persona se suma la “docente” que ejerzo en varios colegios de la zona. Ambas necesarias y sin las cuales no me sentiría completa.

livia gasparini ©2019 todos los derechos reservados